martes, 14 de noviembre de 2017

Banco de Imagenes

Oclusión intestinal de origen mecánico por hernia inguinal estrangulada. Se observa en la imagen la dilatación de intestino delgado, en "pila de monedas", junto con una dilatación de la cámara gástrica.

CASO 16: mareo, náuseas y vómitos en 3 varones

Acuden a Urgencias tres varones de 23, 53 y 23 años, sin antecedentes ni hábitos tóxicos de interés, refiriendo mareos, náuseas y cefalea al final de su jornada laboral. Los pacientes refieren haber comido juntos en un bar distinto al habitual ése mediodía. Trabajadores de la construcción, estaban batiendo el cemento del pavimento de un aparcamiento subterráneo en construcción.
Los pacientes se encuentran conscientes, orientados, con TA, tª y sat O2 normales y lo único que destaca en la exploración es una ligera inestabilidad con los ojos cerrados en el paciente de 53 años. Los tres refieren cefalea holocraneal que progresivamente ha ido disminuyendo de intensidad así como vómitos en número de tres-cuatro, los primeros con restos alimenticios y los últimos biliosos.
1ª.- Qué otros datos sería importante recoger en la anamnesis?.
2ª.- Qué exploraciones complementarias solicitarías?.
3ª.- Diagnóstico y tto en Urgencias (si procede).
1- Yo ampliaría más la anamnesis en el sentido de Ap.Dig indagando sobre el tipo de comida que ingirieron y si fue la misma los tres. Si en algún momento han sentido dolor abdominal y sus características. Igualmente preguntaría si alguien más trabajaba en el aparcamiento esa tarde y si se quejó de algo, si estaba siendo utilizado por vehículos o emplearon algún tipo de maquinaría con combustión (compresores, generadores...). 

2- Solicitaría gasometría para valorar COHb. La clínica me parece más compatible con intoxicación por co a pesar de que el aparcamiento está en construcción y en teoría no hay fuentes de emisión¿?. Por otro lado, la SAT02 no es sensible para valorar este tipo de intoxicación. 
Solicito tambien hemograma /coagulación / bioquímica ( Cr, Urea, Mioglobina, Troponina, LDH, CPK, Na, K) 

3- Por la relación entre ambos tiene que ser algún tipo de intoxicación. Según la clínica me oriento más a intoxicación po CO que a toxinfección alimentaria. ( no diarreas, mareos inciales, cefalea importante que mejora..) 
TTO: 
- Venoclisis: SF 
- Oxigeno 100% con mascarilla-reservorio. 
- Vigilancia y descartar complicaciones derivadas con la pruebas iniciales.Efectivamente, se trata de una intoxicación colectiva por monóxido de carbono (CO), de las que hasta un 20 % se producen en el llamado medio laboral. 
Los pacientes se encontraban trabajando durante varias horas en un subterráneo sin ventilación, con maquinaria que funcionaba con motor de explosión, que al trabajar en una atmósfera cada vez más pobre en Oxígeno emitía el suficiente CO para provocar la intoxicación. 
las fuentes de CO en nuestro medio son similares a las del resto del país, con alrededor de un 70 % la mala combustión de estufas y calentadores de leña y gas, un 15% por motores de explosión como pequeños grupos electrógenos y un 10 % por incendios, sin ser un mecanismo “habitual” de suicidio como en otras partes. 
La presentación de la mayoría de los casos es muy inespecífica, siendo causa de cuadros de pérdida de consciencia, vómitos y náuseas, convulsiones y dolores torácicos o arritmias en cardiópatas entre otros. Por ello, es recomendable delante de estos casos interrogar sobre posibles factores desencadenantes (lugares cerrados, estufas, motores en funcionamiento…) asi como si existen más afectados. También, a la hora de solicitar exploraciones complementarias, incluir una gasometria, arterial o venosa, con Carboxihemoglobina (COHb). 
Nuestros tres pacientes presentaron cifras de COHb del 24 al 27%, sin otras alteraciones en la gasometria, Rx, y ECG. Se les aplicó Oxígeno con mascarilla-reservorio durante varias horas y posteriormente se aplicó tratamiento con Oxígeno Hiperbárico en cámara por presentar cifras de COHb del 25% y no existir contraindicaciones. Se dieron de alta sin complicaciones y se revisaron al mes, no presentando ninguna secuela. 

sábado, 11 de noviembre de 2017

Embolismo gaseoso cerebral paradójico asociado a catéter de hemodialisis

Acta Colomb Cuid Intensivo.2017;17:208-11 - DOI: 10.1016/j.acci.2017.02.002
REPORTE DE CASO
Embolismo gaseoso cerebral paradójico asociado a catéter de hemodiálisis
Haemodialysis catheter-associated paradoxical cerebral gas embolism
Héctor J. Meléndez Flóreza, Yulieth P. Pérez Polob,, Laura C. Domínguez Ruizb, Roy J. Ballestas Barrosb
Profesor titular, Universidad Industrial de Santander UIS, Bucaramanga/Santander, Colombia
Médicos, Universidad de Cartagena, Cartagena/Bolívar, Colombia
Recibido 31 agosto 2016, Aceptado 20 febrero 2017
Resumen
Introducción
El embolismo paradójico ocurre por el paso de cualquier sustancia embolígena, desde el flujo venoso al arterial a través de un foramen oval persistente que permita la comunicación entre las cavidades derechas e izquierdas o por la existencia de un cortocircuito intrapulmonar. La entrada de gas en el interior de las vías arteriales o venosas se denomina embolismo gaseoso vascular.
Caso clínico
Paciente masculino de 68 años con recaída de enfermedad de Devic que ingresa en UCI para llevar a cabo tratamiento con plasmaféresis por medio de catéter de Mahurkar, después de la tercera sesión se solicita revisión por disfunción de catéter, seguidamente presenta cuadro de ACV con disminución brusca del nivel de conciencia. Se realiza tomografía axial computarizada simple cerebral que muestra la presencia de aire en parénquima cerebral, se sospecha embolismo paradójico y se confirma mediante ecocardiograma transesofágico que reporta foramen oval permeable.
Conclusión
La embolia gaseosa cerebral es una complicación potencial en los procedimientos de vías venosas centrales, es necesario extremar las medidas de seguridad necesarias al realizar estos procedimientos para evitar la entrada de aire en la circulación arterial o venosa, que sumado a eventos predisponentes como foramen oval permeable causen evolución desfavorable del paciente.
Summary
Introduction
Paradoxical embolism occurs due to the passing of any embolic substance from the venous to arterial flow through a persistent oval foramen that allows communication between the right and left cavities, or by the existence of an intrapulmonary short circuit. The entry of gas into the arterial or venous pathways is called vascular gas embolism.
Case report
A 68-year-old male patient with relapse of Devic's disease was admitted to the ICU to undergo treatment with plasmapheresis using a Mahurkar catheter. After the third session, a review was requested due to a catheter dysfunction, followed by stroke with a sudden decrease in the level of consciousness. A simple cerebral computerised axial tomography was performed that showed the presence of air in the cerebral parenchyma. A paradoxical embolism was suspected and confirmed by a transoesophageal echocardiogram that showed a patent foramen ovale.
Conclusion
Cerebral gas embolism is a potential complication in central venous procedures. Safety measures need to put in place when performing these procedures in order to prevent the entry of air into the arterial or venous circulation, which can cause predisposing events, such as patent foramen ovale, leading to an unfavourable outcome of the patient.

Plasmaferesis para la insuficiencia hepática aguda en el hígado graso agudo del embarazo

Acta Colomb Cuid Intensivo.2017;17:222-5 - DOI: 10.1016/j.acci.2017.08.004
Case report
Plasmapheresis for acute liver failure in acute fatty liver of pregnancy
Plasmaféresis para la insuficiencia hepática aguda en el hígado graso agudo del embarazo
Karla Gabriela Peniche-Moguel, Jesús Salvador Sánchez-Díaz, César López-Guzmán, María Verónica Calyeca-Sánchez, Edgar Castañeda-Valladares
Unidad Médica de Alta Especialidad, Hospital de Especialidades No. 14 Centro Médico Nacional “Adolfo Ruiz Cortines”, Instituto Mexicano del Seguro Social, Veracruz, Mexico
Received 05 April 2017, Accepted 07 August 2017
Abstract
Acute fatty liver of pregnancy (AFLP) is an obstetric emergency that complicates gestation in the last trimester or immediate post-partum period. It is associated with genetic defects in the long chain 3-hydroxyacyl CoA dehydrogenase (LCHAD) enzyme, which is necessary for mitochondrial fatty acids beta-oxidation, resulting in hepatic micro-vesicular steatosis and acute liver failure. Liver biopsy is the reference standard for its diagnosis, however the Swansea criteria are also used.
A case is presented of a 16-year-old woman during week 37 gestation, with biochemical evidence of acute liver failure progressing to multiple organ dysfunction. Pregnancy interruption and treatment of acute liver failure with plasmapheresis lead to the resolution of the organ dysfunction.
Resumen
El hígado graso agudo del embarazo (HGAE) es una emergencia obstétrica que complica la gestación en el último trimestre o en el posparto inmediato, se asocia con defectos genéticos en la enzima 3-hidroxiacil-CoA deshidrogenasa (LCHAD) de cadena larga, necesaria para la beta-oxidación de ácidos grasos mitocondriales lo que resulta en la esteatosis micro vesicular e insuficiencia hepática aguda. La biopsia del hígado es el estándar de oro para el diagnóstico, sin embargo los criterios de Swansea también se utilizan.
Este reporte de caso es de una mujer de 16 años de edad quien durante la semana 37 de gestación, cursó con pruebas bioquímicas de insuficiencia hepática aguda avanzando a disfunción orgánica múltiple. La interrupción del embarazo y el tratamiento de la insuficiencia hepática aguda con plasmaféresis condujeron a la resolución de la disfunción orgánica.

Reflujo gastroesofagico en pacientes con ventilacion mecanica

Acta Colomb Cuid Intensivo 2017;17:184-94 - DOI: 10.1016/j.acci.2017.08.002
REVISIÓN
Reflujo gastroesofágico en pacientes con ventilación mecánica: hacia el manejo integral mediante la analogía del «pozo de petróleo»
Gastroesophageal reflux in patients receiving mechanical ventilation: a comprehensive management based on the “oil well analogy”
Mauricio Orozco-Levia,b,c,, Alba Ramírez-Sarmientoa,b,c, Ester Marcod, Aura Milena Povedae,f, Jorge Martíneze,f, Camilo Pizarroe,f, Antoni Torresg
Grupo de Investigación EMICON (Colciencias), Servicio de Neumología, Fundación Cardiovascular de Colombia, Bucaramanga, Colombia
Universitat Pompeu Fabra, CIBER of Respiratory Diseases, Barcelona, España
Universidad de Santander (UDES), Bucaramanga, Colombia
Servei de Medicina Física i Rehabilitació, Research Group in Rehabilitation, Institut Hospital del Mar d’Investigacions Mèdiques, Universitat Autónoma de Barcelona, Barcelona, España
Servicio de Cuidados Intensivos, Fundación Cardiovascular de Colombia, Bucaramanga, Colombia
Universidad de Santander (UDES), Bucaramanga, Colombia
Departamento de Neumología, Hospital Clínic/Instituto de Investigaciones Biomédicas August Pi i Sunyer (IDIBAPS), Universidad de Barcelona, Barcelona, España
Recibido 16 marzo 2017, Aceptado 08 agosto 2017
Resumen
El reflujo gastroesofágico (RGE) es uno de los principales factores de riesgo para la neumonía nosocomial, especialmente en pacientes bajo ventilación mecánica. En el ámbito clínico de la vida real, la identificación de las causas del RGE implica una complejidad diagnóstica indiscutible, que varía a medida que el paciente está bajo el cuidado crítico. El RGE es potencialmente modificable en estos pacientes, pero las intervenciones terapéuticas exigen la consideración de un diagnóstico integral de sus causas. La analogía del «pozo de petróleo» es una conceptualización integral de las causas de RGE que puede ser útil para mejorar y agilizar el proceso diagnóstico y terapéutico en pacientes críticamente enfermos. El tratamiento simple habitual de un procinético y/o antiácido aparenta ser insuficiente. Los pacientes pueden requerir y beneficiarse de estrategias adicionales específicas, diferenciales e inclusive cambiantes en el tiempo según cada caso y su evolución. La analogía del pozo de petróleo facilita el ejercicio diagnóstico multifactorial, resalta el carácter dinámico de dichas causas de RGE, y en consecuencia permite orientar la terapéutica de forma individualizada e igualmente dinámica en cada paciente.
Abstract
Gastroesophageal reflux (GER) is one of the major risk factors for nosocomial pneumonia, mainly in patients on mechanical ventilation. In a “real life” setting, identifying the causes of GER involves an indisputable diagnostic complexity, which varies as the patient is under critical care. The “oil well” analogy is a comprehensive conceptualisation of the causes of GER, which is potentially modifiable in these patients, although therapeutic interventions require a comprehensive assessment of its causes. The analogy appears to be useful to improve and expedite the diagnostic and therapeutic process in critically ill patients. The simple usual prokinetic and/or antacid treatment appears to be insufficient. Patients may require and benefit from specific, differential, and additional strategies that change with the time according to each case and its progression. The oil well analogy is an aid to the multifactorial diagnosis, and highlights the dynamic nature of these causes of GER, thus allowing the clinicians to offer therapeutic target both individually and dynamically in each patient.

Shock septico secundario a contusion pulmonar


Acta Colomb Cuid Intensivo.2017;17:216-21 - DOI: 10.1016/j.acci.2017.08.001
Septical shock secondary to a pulmonary contusion: Could immunomodulation be the strategy? Case report, literature review
Julio César García Casallasa,, Tatiana Pachecob, Sara Ariasc, Steffi Pardoc
Departamento de Farmacología Clínica y Terapéutica, Campus Biomédico, Clínica Universidad de La Sabana, Grupo de Investigación Evidencia Terapéutica, Universidad de La Sabana, Chía, Colombia
Farmacología Clínica, Universidad de La Sabana, Chía, Colombia
Medicina Interna, Universidad de La Sabana, Chía, Colombia
Recibido 25 febrero 2017, Aceptado 08 agosto 2017
Resumen

La contusión pulmonar es un hallazgo frecuente posterior a traumas de alta energía, su manejo ha sido históricamente de soporte y se encuentra asociado con mortalidad sustancial. Se presenta un caso de contusión pulmonar severa con deterioro hemodinámico persistente y shock séptico de origen pulmonar refractario a manejo antibiótico dirigido, que mostró mejoría clínica significativa posterior a la terapia de inmunomodulación con inmunoglobulina enriquecida adicional a su terapia de base. La terapia con inmunoglobulinas intravenosas se ha propuesto como complementaria en el manejo de la sepsis; sin embargo, la guía de sobrevida a la sepsis no las recomienda como terapia adyuvante en sepsis. La evidencia acumulada reciente abre nuevas perspectivas para la terapia inmunomoduladora en el contexto de los pacientes con shock séptico.
Abstract

Pulmonary contusion is a recurrent finding after high energy traumas. Its treatment traditionally consists of support assistance, and is usually associated with an increase in mortality. A case is presented of a patient with a severe pulmonary contusion with haemodynamic impairment and pulmonary septic shock. It was refractory to antibiotic treatment, but showed a significant clinical improvement after immunomodulation therapy with enriched immunoglobulins, complimentary to the baseline therapy. The immunoglobulins therapy has been proposed as complementary in sepsis, however, the sepsis survival guideline does not recommend it as adjuvant therapy in sepsis. Recent accumulated evidence opens new perspectives for immunomodulatory therapy in the context of patients with septic shock.

Sindrome hepatopulmonar en la era del transplante hepatico

Acta Colomb Cuid Intensivo.2017;17:195-202 - DOI: 10.1016/j.acci.2017.08.003
REVISIÓN
Síndrome hepatopulmonar en la era del trasplante hepático
Hepatopulmonary syndrome in the era of hepatic transplantation
Carolina Bonilla Gonzáleza,b, Jairo Eduardo Rivera Baqueroa, Iván José Ardila Gómeza,c,
Fundación Cardioinfantil, Bogotá, Colombia
Fundación Santa Fe, Bogotá, Colombia
Universidad del Rosario, Bogotá, Colombia
Recibido 24 julio 2017, Aceptado 08 agosto 2017
Resumen
La complicación pulmonar más común de la enfermedad hepática es la alteración del intercambio de gaseoso que resulta en hipoxemia grave, factor que altera el curso clínico de los pacientes con cirrosis hepática. Una de estas alteraciones es el síndrome hepatopulmonar, que se asocia con un aumento significativo de la morbimortalidad y se define como una tríada que incluye enfermedad hepática, oxigenación arterial anormal causada por dilataciones vasculares intrapulmonares demostrables, generando un verdadero shunt pulmonar y un desequilibrio en la difusión y perfusión. También puede encontrarse un aumento anormal de la resistencia vascular pulmonar como consecuencia de la obstrucción del flujo a nivel del lecho arteriolar pulmonar lo que resulta en hipertensión pulmonar clínica llamada «hipertensión portopulmonar», esta se asemeja a la hipertensión pulmonar primaria, con disnea y fatiga pero sin respuesta clínica ni histopatológica a terapias como prostaciclina. Estas 2 condiciones vasculares pulmonares (síndrome hepatopulmonar y la hipertensión portopulmonar) en pacientes cirróticos o con hipertensión portal pueden coexistir y, por lo general, el síndrome hepatopulmonar se desarrolla antes de la hipertensión portopulmonar.
Se cree que el síndrome hepatopulmonar es causado principalmente por 2 procesos centrales: vasodilatación y angiogénesis pulmonar, responsables de las alteraciones en el intercambio gaseoso, el desequilibrio en la ventilación-perfusión y la limitación de la difusión de oxígeno.
En la actualidad, este síndrome ha tomado especial interés en relación con el éxito del trasplante hepático. Aunque es infrecuente, es importante que se reconozca rápidamente su expresión clínica, entender la patogenia involucrada en el paciente con cirrosis hepática clínica, funcional e histológica, dado su curso progresivo y de mal pronóstico.
Abstract
The most common pulmonary complication of liver disease is the disruption of gas exchange, resulting in severe hypoxemia, a factor that alters the clinical course of patients with liver cirrhosis. One of these alterations is the hepatopulmonary syndrome, which is associated with a significant increase in morbidity and mortality, and is defined as a triad that includes liver disease, abnormal arterial oxygenation caused by demonstrable intrapulmonary vascular dilations, with consequent pulmonary shunt, and imbalance in diffusion and perfusion. An abnormal increase in pulmonary vascular resistance may also be found as a consequence of pulmonary arteriolar flow obstruction, resulting in clinical pulmonary hypertension called “portopulmonary hypertension”. This resembles primary pulmonary hypertension, with dyspnoea and fatigue, but without clinical or histopathological responses to therapies such as prostacyclin. These two pulmonary vascular conditions (hepatopulmonary syndrome and portopulmonary hypertension) in cirrhotic patients, or with portal hypertension, may coexist in the same patient, and hepatopulmonary syndrome usually develops before portopulmonary hypertension.
Hepatopulmonary syndrome is thought to be mainly caused by two central processes: vasodilation and pulmonary angiogenesis, which are responsible for alterations in gas exchange, imbalance in ventilation-perfusion, and limitation of oxygen diffusion.
This syndrome has currently become of special interest in the success of liver transplantation. Although it is rare, it is important to rapidly recognise its clinical expression in order to understand the pathogenesis involved in the patient with clinical, functional, and histological liver cirrhosis, given its progressive course and poor prognosis.

viernes, 25 de agosto de 2017

Diseccion Aortica Aguda

Visión de conjunto


La disección aórtica es la catástrofe más común de la aorta, 2-3 veces más común que la ruptura de la aorta abdominal. Cuando no se trata, alrededor del 33% de los pacientes mueren dentro de las primeras 24 horas y el 50% mueren en las 48 horas. La tasa de mortalidad de 2 semanas se aproxima al 75% en pacientes con disección aórtica ascendente no diagnosticada.
El establecimiento del Registro Internacional de Disección Aórtica Aguda en 1996, que reúne información de 24 centros de 11 países, ha ayudado en el desarrollo de una comprensión de la complejidad de la disección aórtica.
Las disecciones de la aorta torácica se han clasificado anatómicamente por 2 métodos diferentes. El sistema más comúnmente utilizado es la clasificación de Stanford, que se basa en la participación de la aorta ascendente y simplifica la clasificación DeBakey.
Vaya a Disección Aórtica para obtener información completa sobre este tema.

Clasificación Stanford


La clasificación de Stanford divide las disecciones en 2 tipos, tipo A y tipo B. El tipo A implica la aorta ascendente (DeBakey tipos I y II); Tipo B no (DeBakey tipo III).
Este sistema ayuda a delinear el tratamiento. Por lo general, las disecciones de tipo A requieren cirugía, mientras que las disecciones de tipo B pueden administrarse médicamente en la mayoría de las condiciones.

Clasificación DeBakey

La clasificación DeBakey divide las disecciones en 3 tipos, de la siguiente manera:
·         El tipo I incluye la aorta ascendente, el arco aórtico y la aorta descendente
·         El tipo II está confinado a la aorta ascendente
·         El tipo III está confinado a la aorta descendente distal a la arteria subclavia izquierda Las disecciones de tipo III se dividen además en IIIa y IIIb. El tipo IIIa se refiere a disecciones que se originan distal a la arteria subclavia izquierda pero se extienden proximalmente y distalmente, sobre todo por encima del diafragma.
El tipo IIIb se refiere a disecciones que se originan distal a la arteria subclavia izquierda, se extienden distalmente y pueden extenderse por debajo del diafragma.
Las disecciones de la aorta torácica se deben distinguir de los aneurismas (es decir, la dilatación anormal localizada de la aorta) y las transecciones, que se causan más comúnmente por el trauma de alta energía.

Fisiopatología y factores de riesgo
La disección aórtica presenta esencialmente un desgarro en la capa íntima, seguida por la formación y propagación de un hematoma subintimal. El hematoma disecante comúnmente ocupa hasta el 50% y, en ocasiones, el 100% de la circunferencia aórtica, lo que lleva al desarrollo de un falso lumen o de doble aorta. Esto puede reducir el flujo de sangre a cualquiera de las principales arterias que surgen de la aorta. Si la disección involucra el espacio pericárdico, puede producirse un taponamiento cardíaco.
La aorta normal contiene células de colágeno, elastina y músculo liso, que contribuyen a las capas de la aorta, la íntima, los medios y la adventicia. Los cambios degenerativos asociados con el envejecimiento conducen a la ruptura del colágeno, la elastina y el músculo liso, así como a un aumento en la sustancia basófila del suelo. Esto se denomina necrosis medial cística, el cambio histológico distintivo asociado con la disección y con el síndrome de Marfan.
Cualquier enfermedad que debilite la fuerza de la pared aórtica predispone a una disección aórtica. Las fuerzas de cizallamiento dan lugar a la separación de las capas en los medios de la aorta. La ruptura intima se produce en los puntos de fijación a lo largo de la aorta donde el estrés hidráulico es máximo. El sitio más común es los primeros centímetros de la aorta ascendente, encontrándose el 90% a 10 cm de la válvula aórtica. El segundo sitio más común es distal a la arteria subclavia izquierda.
Factores de riesgo
Los factores de riesgo para la disección aórtica incluyen los siguientes:
o    Envejecimiento: Aproximadamente el 75% de las disecciones ocurren en las personas de 40-70 años, con una edad máxima de 50-65 años.
o    Aortopatía: La aortopatía puede estar presente en enfermedades hereditarias como Marfan, Ehlers-Danlos, ectasia anuloaórtica, disecciones aórticas familiares, enfermedad renal poliquística adulta, síndrome de Turner, síndrome de Noonan, osteogénesis imperfecta, válvula aórtica bicúspide y coartación de la aorta. También se observa en trastornos metabólicos como la homocistinuria y la hipercolesterolemia familiar.
o    Aterosclerosis: La formación de lesiones ateroscleróticas puede debilitar y provocar lágrimas dentro de la capa íntima, sirviendo como un factor de riesgo para la disección aórtica.
o    Válvula aórtica bicúspide: En un estudio, la probabilidad de disección tipo A aumentó gradualmente a un diámetro sinusal de 5,0 cm (de 4,1% a 13% a 7,2 cm) y luego aumentó abruptamente a un diámetro aórtico ascendente de 5,3 cm (del 3,8% A 35% a 8,4 cm). 1 ] Por lo tanto, el reemplazo aórtico ascendente profiláctico temprano se recomienda en pacientes con válvula aórtica bicúspide con aortas mayores de aproximadamente 5,0 cm.
o    Traumatismo cerrado: La aorta descendente proximal es el área más comúnmente involucrada en el traumatismo cerrado, debido a su relativa movilidad sobre la aorta abdominal fija, que se mantiene en su lugar por el ligamento arterial. 2 ] Un desgarro o cizallamiento ocurre en la desaceleración súbita que conduce a una disección aórtica traumática.
o    La coartación de la aorta es un área dentro de la aorta que se enfoca focalmente. El sitio más común de coartación congénita de la aorta se encuentra en el sitio del conducto arterioso. Los pacientes afectados suelen tener un segmento aórtico más largo o una sección que está subdesarrollada, inusualmente pequeña e hipoplásica. Esto afecta a las capas de la aorta y por lo tanto aumenta el riesgo de disección.
o    Cocaína: La cocaína afecta el tejido conectivo y tiene la capacidad de producir hipertensión abrupta y grave. El diferencial de "dolor de pecho de cocaína" siempre debe incluir la disección aórtica.
o    Trastornos del tejido conectivo: Como se ha señalado anteriormente, ciertas enfermedades, como Marfan y Ehlers-Danlos, afectan a los medios de la aorta y la hacen propensa a la disección. El flujo pulsátil y la presión arterial alta contribuyen a la propagación de la disección.
o    Condiciones infecciosas o inflamatorias: Las condiciones infecciosas pueden conducir a una vasculitis que afecta al vaso vasorum oa las pequeñas arterias que suministran sangre a las capas de la pared aórtica. Si estas arterias se ponen en peligro, la falta de flujo sanguíneo puede causar daño isquémico a la aorta y predisponerlo a la disección. La afectación inflamatoria de la sífilis terciaria comienza en la adventicia del arco aórtico, que provoca progresivamente la endarteritis obliterativa de los vasos vasculares. Esto conduce al estrechamiento lumenal del vaso vasorum, causando lesión isquémica del arco aórtico medial y, finalmente, pérdida del soporte elástico y dilatación del vaso.
o    Anterior cirugía de corazón, incluida la cirugía de reemplazo valvular aórtico: Las intervenciones quirúrgicas previo en la aorta debilitan la pared de los vasos sanguíneos en algunos casos, lo que resulta en una dilatación anormal de la aorta con el riesgo de disección. Estas condiciones se abordan generalmente en la etapa de dilatación con el fin de prevenir el desarrollo de la disección aórtica. La dilatación aórtica se aborda quirúrgicamente a través de una variedad de procedimientos que ayudan a fortalecer la pared de los vasos sanguíneos ya prevenir la progresión del proceso de dilatación. En la mayoría de los casos, estos procedimientos se realizan sin tener que eliminar o interrumpir la válvula aórtica.
o    Embarazo: La disección aórtica en el embarazo ocurre más comúnmente en el tercer trimestre debido al estado hiperdinámico ya los efectos hormonales en la vasculatura.

Cuidado Prehospitalario


Asegurar una respiración adecuada, mantener la oxigenación, tratar el shock y obtener información histórica útil.
El establecimiento del diagnóstico en el campo es generalmente difícil o imposible, pero se pueden observar algunas características destacadas de la disección aórtica. Es una amenaza para la vida si no se reconoce y trata rápidamente.
La comunicación por radio con el hospital receptor permite que el médico de control médico dirija la atención y seleccione un hospital de destino capaz, mientras que permite al departamento de emergencia (DE) movilizar los recursos apropiados.
En el raro caso de que el diagnóstico pueda hacerse basándose en la información prehospitalaria, el médico que dirige el cuidado prehospitalario debe solicitar el transporte a un centro capaz de tratamiento quirúrgico de una disección aórtica.



Atención al Departamento de Emergencias

La tasa de mortalidad de los pacientes con disección aórtica es de 1-2% por hora durante las primeras 24-48 horas. La terapia inicial debe comenzar cuando se sospecha el diagnóstico. Esto incluye 2 líneas intravenosas de gran calibre (IVs), oxígeno, monitorización respiratoria y monitorización del ritmo cardiaco, la presión sanguínea y la producción de orina.
Clínicamente, el paciente debe ser evaluado frecuentemente por compromiso hemodinámico, cambios de estado mental, cambios neurológicos o vasculares periféricos, y desarrollo o progresión de carótida, braquial y femoral.
Tenga en cuenta lo siguiente:
§  Debe iniciarse el manejo agresivo de la frecuencia cardiaca y la presión arterial.
§  Los betabloqueantes se deben administrar inicialmente para reducir la tasa de cambio de la presión sanguínea (dP / dt) y las fuerzas de cizallamiento en la pared aórtica.
§  La frecuencia cardíaca objetivo debe ser de 60-80 latidos por minuto.
§  La presión arterial sistólica debe ser de 100-120 mm Hg.
La perfusión del órgano final debe ser evaluada. El equilibrio de los riesgos de dP / dt en la pared aórtica versus los beneficios de la perfusión aceptable de órganos finales puede ser una decisión clínica difícil.
La disección aórtica asociada con la ingestión de cocaína es un desafío. Se ha argumentado que el uso de betabloqueantes por sí solo sin ningún alfa-bloqueadores simultáneos puede permitir una vasoconstricción alfa adrenérgica sin oposición, potencialmente empeorando la isquemia miocárdica. Por lo tanto, se recomienda el uso de labetalol, ya que posee propiedades de bloqueo alfa y beta.
La perfusión cerebral retrógrada puede aumentar la protección del sistema nervioso central durante el período de detención.
Hasta un tercio de los pacientes con disección aórtica aguda pueden perder su diagnóstico. 3 ]  Los factores que contribuyen a un diagnóstico faltado inicial de disección aórtica incluyen el sexo femenino, la ausencia de dolor de espalda y / o la presencia de aterosclerosis extracardíaca. Los pacientes cuya disección aórtica se perdió inicialmente también tienden a tener más estudios de imagen y más tiempo para la cirugía; Sin embargo, estos no parecen afectar la mortalidad ajustada a largo plazo por todas las causas. 3 ]
La angiografía por resonancia magnética (ARM) puede ayudar en la evaluación y guía de la gestión de la sospecha de disección aórtica aguda en pacientes con contraindicaciones para la realización de la angiografía tomográfica (CTA) en el servicio de urgencias. 4 ]La tasa de mortalidad de disecciones del arco aórtico es de aproximadamente 10-15%, con complicaciones neurológicas significativas que se producen en otro 10% de los pacientes. La tasa de mortalidad está influenciada por la condición clínica del paciente.

Criterios ACR para Diagnóstico y Tratamiento

El Colegio Americano de Radiología ha establecido ACR Criterios de Apropiabilidad para el diagnóstico y tratamiento de la disección aórtica sospechada. 5 ]
Disecciones tipo A
Se requiere intervención quirúrgica urgente en las disecciones de tipo A. El área de la aorta con la lágrima intimal usualmente es resecada y reemplazada con un injerto de Dacron. La tasa de mortalidad operatoria suele ser inferior al 10%, y las complicaciones graves son raras con disecciones aórticas ascendentes.
El desarrollo de injertos más impermeables, como Dacron tejido, Hemashield impregnado de colágeno (Meadox Medicals, Oakland, NJ), injertos aórticos y prótesis aórtica ascendente Carbo-Seal revestida con gel (Sulzer CarboMedics, Austin, Tex), ha mejorado mucho La reparación quirúrgica de las disecciones aórticas torácicas.
Con la introducción del paro circulatorio hipotérmico profundo y la perfusión cerebral retrógrada, las tasas de morbilidad y mortalidad asociadas con esta cirugía altamente invasiva han disminuido.
Las disecciones que involucran el arco son más complicadas que las que afectan sólo a la aorta ascendente, porque los vasos innominados, carotídeos y subclavios se ramifican desde el arco. Generalmente se requiere un paro hipotérmico profundo. Si el tiempo de detención es inferior a 45 minutos, la incidencia de complicaciones del sistema nervioso central es inferior al 10%.
El injerto de stent aórtico es una técnica difícil. Puede ser factible y ha ofrecido buenos resultados en una pequeña serie de pacientes. Puede ser una alternativa razonable en pacientes de alto riesgo en un futuro próximo.
Disecciones tipo B
El tratamiento definitivo para las disecciones de tipo B es menos claro. Las disecciones distales no complicadas pueden tratarse médicamente para controlar la presión sanguínea. Las disecciones distales tratadas médicamente tienen una tasa de mortalidad que es igual o menor que la tasa de mortalidad en pacientes que son tratados quirúrgicamente.
La cirugía está reservada para disecciones distales que están goteando, roto o comprometiendo el flujo sanguíneo a un órgano vital.

Criterios ACR para Diagnóstico y Tratamiento


El Colegio Americano de Radiología ha establecido ACR Criterios de Apropiabilidad para el diagnóstico y tratamiento de la disección aórtica sospechada. 5 ]
Disecciones tipo A
Se requiere intervención quirúrgica urgente en las disecciones de tipo A. El área de la aorta con la lágrima intimal usualmente es resecada y reemplazada con un injerto de Dacron. La tasa de mortalidad operatoria suele ser inferior al 10%, y las complicaciones graves son raras con disecciones aórticas ascendentes.
El desarrollo de injertos más impermeables, como Dacron tejido, Hemashield impregnado de colágeno (Meadox Medicals, Oakland, NJ), injertos aórticos y prótesis aórtica ascendente Carbo-Seal revestida con gel (Sulzer CarboMedics, Austin, Tex), ha mejorado mucho La reparación quirúrgica de las disecciones aórticas torácicas.
Con la introducción del paro circulatorio hipotérmico profundo y la perfusión cerebral retrógrada, las tasas de morbilidad y mortalidad asociadas con esta cirugía altamente invasiva han disminuido.
Las disecciones que involucran el arco son más complicadas que las que afectan sólo a la aorta ascendente, porque los vasos innominados, carotídeos y subclavios se ramifican desde el arco. Generalmente se requiere un paro hipotérmico profundo. Si el tiempo de detención es inferior a 45 minutos, la incidencia de complicaciones del sistema nervioso central es inferior al 10%.
El injerto de stent aórtico es una técnica difícil. Puede ser factible y ha ofrecido buenos resultados en una pequeña serie de pacientes. Puede ser una alternativa razonable en pacientes de alto riesgo en un futuro próximo.
Disecciones tipo B
El tratamiento definitivo para las disecciones de tipo B es menos claro. Las disecciones distales no complicadas pueden tratarse médicamente para controlar la presión sanguínea. Las disecciones distales tratadas médicamente tienen una tasa de mortalidad que es igual o menor que la tasa de mortalidad en pacientes que son tratados quirúrgicamente.
La cirugía está reservada para disecciones distales que están goteando, roto o comprometiendo el flujo sanguíneo a un órgano vital.
Atención hospitalaria y ambulatoria

Cuidado de paciente hospitalizado
Los pacientes con disección sintomática deben someterse a una reparación inmediata, especialmente si está goteando o expandiéndose.
Los pacientes sintomáticos requieren la admisión a un centro con experiencia en bypass cardiopulmonar y atención quirúrgica.
Los pacientes completamente asintomáticos pueden tener su reparación realizada electivamente, pero pueden requerir admisión para agilizar su evaluación o para la estabilización preoperatoria de su condición.
Los pacientes con dolor torácico deben someterse a ecocardiogramas en serie (ECG) y determinaciones de creatina quinasa (CK) si está indicado el infarto agudo de miocardio (IAM).
Atención ambulatoria
Los exámenes de seguimiento con estudios radiológicos se recomiendan a intervalos de 3 meses durante el primer año y cada 6 meses para los próximos 2 años. Después de esto, el seguimiento del paciente debe ocurrir anualmente.

Consultas


Una vez que se sospecha una disección torácica, consulte a un cirujano torácico. Debido a que muchos pacientes con este trastorno tienen una enfermedad médica concomitante, consulte al proveedor de atención primaria del paciente para agilizar la preparación preoperatoria. Se recomienda la consulta temprana cuando se solicitan otros estudios de imagen si el paciente requiere intervención quirúrgica rápida.
Consulte a un radiólogo antes de obtener una aortografía


Transferir

Los pacientes sintomáticos requieren atención en una instalación equipada para realizar un bypass cardiopulmonar con reparación aórtica y / o valvular.
Comuníquese con el médico que lo recibe lo antes posible para transferir a los pacientes antes de que su condición se deteriore.
La administración temprana de las vías respiratorias está indicada en presencia de hemoptisis o estridor.
Si se sospecha insuficiencia coronaria, se pueden utilizar nitratos, pero se debe evitar la terapia con agentes trombolíticos y aspirina.
Los pacientes deben ser monitorizados y acompañados por personal capaz de reanimación.
Si se prevé un tiempo de transporte terrestre prolongado, considere el transporte aereo